¿Qué oculta convicción, cuál feraz (palabra borgiana si las hay) desengaño, qué triste monotonía..? ¿Por qué vuelvo una y otra vez a leer los mismos libros de JLB? Una causa indudable es la fragilidad de mi memoria; siempre encuentro pasajes que descreo haber leído alguna vez. Otra es el foco de la percepción: siempre descubro nuevos mensajes que estuvieron ocultos en lecturas anteriores. Lo único que no cambia es la rutinaria sorpresa (la paradoja es intencional) que me provoca su Literatura. Habiendo leído a tantos que endiosan la forma y otros a quienes sólo importa el contenido, es puro placer releer a quien entroniza ambos.
Esta vez me choqué frontalmente con "las ruinas circulares" y "Sur". ¿Saben qué siento en esos cuentos?: que no estoy leyendo, sino que estoy teniendo un proceso mental de simbiosis con otro ser humano. O que estoy viendo el sueño de alguien mas, como el personaje de las ruinas. O que alguien me está escribiendo en la mente.
No sé. Tal vez estoy un poco loco, pero no me importa, disfruté libidinosamente cada hoja.
Tal vez lo relea alguna vez, una vez más.
Sigfrido Quiróz
(Artículo mencionado en el diario La Nación)
https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/recuerdos-del-pasado-imperecederos-nid1092460
martes, 30 de diciembre de 2008
La sombra
yo no sé
adónde habitará tu palabra
qué gruta oculta cobijará mi grito
apenas esa sombra
pequeña y taciturna
es la amiga de mis pasos
la que me mira
la que me espía
y conoce mis reversos
y conoce mis reversos
debe llorar
por la seda y los fantasmas
que separaron tus ojos
de mis ojos
debe llorar
ella
porque yo no tengo más lágrimas
Sigfrido Quiróz
domingo, 21 de diciembre de 2008
Contornos
Alejandra Pizarnik
yo no escribo
porque tenga algo que decir
apenas busco los contornos
el ciego que me habita
explora un mundo extraño
no sabe, no puede saber
qué son las cosas
habito vacíos, espaciosas nadas
todos los sentidos
están resumidos en mis dedos
solo creo
lo que ellos tocan:
el límite de la realidad
esto y aquello
fulano y mengano
el camino que va
del pensamiento hasta las cosas
y algo en mí
que escribe deshabitado de casi todo
sé de unas pocas esquinas
y algún lugar en Buenos Aires
adonde arrodillar el dolor
-cosas sencillas-
sin las pretensiones
que me impongo a diario
y conozco también
esa certeza en el estómago
de no saber
de no poder tocar ni el borde
del propio fin
Sigfrido Quiróz Tognola
(Foto del autor)
viernes, 5 de diciembre de 2008
Los pasos tras el tiempo

Ahora valoro a las personas a pesar de sus defectos y espero que ellas hagan lo mismo conmigo, aunque no espero demasiado.
Ahora vivo cada minuto y no me importa qué hay después del último ¿No es algo lo suficientemente maravilloso este minuto?
Sigo teniendo sombras, porque hay cosas que no se resuelven, pero no me desespero. Hasta pienso que esa sombra existe para que me dé cuenta que hay un sol... y yo haciendo sombra.
Por eso digo, es buena la vida de cazador.
Sigfrido Quiróz
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